DESTINOS
* malaika, del suahili: Ángel
RECORRIENDO LA VIA EGNATIA, De Estambul a Dürres -DEL 23 DE AGOSTO AL 1 DE SEPTIEMBRE 2019 - Guiado por CARLES BUENACASA, Dr. en Historia Antigua.

Duración: 10 dias
Número de  participantes: 15 personas

Precio por  persona en habitación doble.....................................2650.00€
Tasas de aeropuerto (a reconfirmar en el momento de la emisión).....250.00€
Supl. habitación individual..........................................................................390.00€

 

La Vía Egnatia fue la ruta más importante empleada por los romanos para viajar por la Europa balcánica y, más concretamente, para llegar hasta Grecia y las regiones en torno al Egeo. Y es que a los senadores de la antigua Roma, apasionados por la cultura y la civilización helénicas, cuando querían visitar la península griega, les resultaba más fácil zarpar desde Brindisi (en Italia) y, atravesando el Adriático, por su tramo más estrecho, desembarcar en Dürres (en Albania). Desde allí, la Vía Egnatia los llevaba, siguiendo un trazado bastante horizontal, hacia Macedonia y los puertos del Egeo, donde se volvían a embarcar para dirigir sus pasos hacia Atenas, Asia Menor o alguna de las muchas islas del Egeo. Algunos recorrían la ruta hasta su extremo más oriental, en Constantinopla; es decir, que la Vía Egnatia unía las tierras bañadas por el Adriàtico con las de la orilla occidental del Bósforo. Ahora bien, además de senadores deseosos de mejorar su formación, los usuarios de la Vía Egnatia fueron muchos y muy diversos, constituyendo un variado abanico de profesiones y de intereses: comerciantes, soldados, artistas itinerantes, pedagogos, sacerdotes e, incluso, extranjeros procedentes de Oriente que buscaban, dentro de las fronteras del Imperio romano, unas mejores oportunidades laborales. Hoy en día, las comunicaciones terrestres entre los países de Albania, República ex-yugoslava de Macedonia, Grecia y Turquía, en realidad, siguen recorriendo el trazado de esta antigua ruta, tal como podréis comprobar vosotros mismos si nos acompañáis en esta aventura. Ahora bien,

Nosotros la haremos siguiendo la ruta desde Estambul hasta Dürres.

 

Vuelos con la compañía TURKISH AIRLINES

BARCELONA - ESTAMBUL    23AGOSTO              TK1854     1135 / 1605
TIRANA - ESTAMBUL            01SEPTIEMBRE      TK1704     0920 / 1200
ESTAMBUL - BARCELONA    01SEPTIEMBRE      TK1855     1450 / 1735

 

Día 1.- 23 de agosto              BARCELONA – ESTAMBUL
Cruzando el Mediterráneo de punta a punta
Cena
Presentación en el aeropuerto del Prat 2 horas antes de la salida del vuelo. Salida hacia el aeropuerto de Atatürk, en Estambul. En la antigüedad, desplazarnos desde Barcino hasta Constantinopla nos habría costado meses y meses de travesía marítima, pero nosotros lo haremos en unas pocas horas. Una vez llegados a Estambul, si el tiempo lo permite, empezaremos nuestro periplo visitando el tramo de las murallas bizantinas (s. V), construidas por Teodosio II, que nos informan sobre la enorme extensión de la ciudad en su época de esplendor, cuando allí vivían unas 500.000 personas. A continuación, nos acercaremos a uno de los centros neurálgicos de la moderna Estambul, el Gran Bazar, junto al que todavía se levanta la columna del emperador Constantino I, emplazada en medio del foro de Constantinopla y que, hasta la edad media, sustentaba la estatua de este emperador representado con los atributos del dios Apolo. Por el camino, nos acercaremos también al acueducto de Valente (s. II), principal infraestructura en el suministro hídrico de esta importante villa, a pesar de que, según los últimos estudios, parece más probable que su constructor fuera el emperador Adriano. Al acabar el programa de visitas, nos dirigiremos hacia el hotel.
Alojamiento en Estambul. 

 

Día 2.- 24 de agosto              ESTAMBUL
Constantinopla, la capital de Constantino
Desayuno – almuerzo - cena
Después del desayuno, dedicaremos todo el día a disfrutar de los restos monumentales de la mítica Constantinopla, delimitada en el año 324 por el emperador Constantino I el Grande e inaugurada solemnemente por este mismo monarca en el año 330. Empezaremos nuestro periplo en la zona del hipódromo (s. IV), un gran circo para las carreras de carros que sirvió como punto neurálgico para organizar el urbanismo de toda la zona de los palacios imperiales. De aquellos tiempos remotos quedan, todavía, algunos de los monumentos que decoraban la espina dividiendo la arena de las carreras; principalmente, la columna serpentina que sustentaba el gran caldero de la Pitia de Delfos, un obelisco que Teodosio I hizo traer desde Egipto y que se instaló sobre un pedestal muy historiado con todo de escenas sobre la vida en la corte imperial, y el obelisco de Constantino I, hecho de piedra y originalmente revestido de unas placas de bronce que hoy ya no están, porque las robaron los venecianos en el siglo XIII. En el entorno más inmediato, podremos visitar el museo de los mosaicos, que acoge una gran cantidad de los suelos que pavimentaban el palacio imperial de Constantinopla, obra de los mejores artistas del momento y realizados con un gusto exquisito y refinado; y la Mezquita Azul (s. XVII), un soberbio ejemplo –gigantesco y suntuoso– de la arquitectura religiosa otomana edificada por orden del sultán Ahmet I y que es la única en el país que cuenta con seis minaretes. A continuación, nos dirigiremos hacia la Gran Cisterna (s. VI), una inmensa construcción subterránea, en el subsuelo de la antigua Constantinopla, destinada a constituir la principal reserva hídrica de la ciudad y que hoy en día presenta el aspecto de un inmenso e interminable bosque de columnas emergiendo de las aguas que han tragado sus pedestales.
La última visita del día será la más emblemática, pues nos permitirá conocer los secretos escondidos de Santa Sofía (s. VI), primera iglesia construida con la planta central y acabada con todo un sistema de cúpulas y medias cúpulas que le dan un aire etéreo y como sostenida entre los cielos. Una vez acabadas las visitas, tiempo libre hasta la hora de cenar.

Alojamiento en Estambul. 

 

Día 3.- 25 de agosto              ESTAMBUL – ALEXANDROUPOLI (303 km)
La belleza de la Constantinopla medieval
Desayuno – almuerzo - cena
Tras el desayuno, dedicaremos la mañana a acabar de conocer Constantinopla haciendo dos visitas que nos permitirán experimentar la belleza de esta ciudad en la época medieval. En primer lugar, nos dirigiremos hacia la iglesia de San Salvador de Khora (s. XI), considerada una de las joyas de la arquitectura bizantina. A pesar de que la fase primitiva del edificio se remonta al siglo IV, en el siglo XI se reedificó con una planta de cruz griega y se decoró con unos mosaicos de muy bella factura que ilustran la vida de la Virgen María. Desde allí, nos acercaremos al Palacio de Blanquerna (hoy en día, Tekfur Sarayi), residencia oficial de los emperadores bizantinos desde el año 1081 y lugar donde Roger de Flor, el famoso líder de los almogávares, se casó con la princesa María de Bulgaria. Una vez acabada esta visita, daremos por concluida nuestra estancia en Estambul y cogeremos la Vía Egnatia con dirección a la frontera turco-griega para llegar a Alexandroupoli (en Grecia), situada en la región antiguamente habitada por los tracios.
Alojamiento en Alexandroupoli. 

 

Día 4.- 26 de agosto              ALEXANDROUPOLI – KOMOTINI – KAVALA (149 km)
El oro de los tracios
Desayuno – almuerzo - cena
Después de coger fuerzas con un buen desayuno, dedicaremos la mañana para conocer mejor Traianópolis, una de las ciudades que jalonaban el recorrido de la Vía Egnatia y que llevaba el nombre del más grande de todos los emperadores que un día rigieron Roma. En este lugar se pueden visitar unas imponentes termas romanas (s. I), muy famosas en la antigüedad, pues la ciudad fue fundada, precisamente, a causa de la existencia de este gran complejo termal, integrado por cuatro termas romanas y unos baños otomanos. En la zona también nos acercaremos al túmulo de Doxipara (s. II d. C), un interesante mausoleo tracio instalado en un tramo de la Vía Egnatia en el que fueron enterrados cuatro miembros de una muy rica familia local junto con los carros en los que se les transportó y los cuerpos de los animales que habían tirado de ellos. Una vez acabadas estas visitas, nos dirigiremos hacia el museo arqueológico de Komotini, donde se exhiben los hallazgos más importantes ocurridos en la zona, muy especialmente el busto de oro del emperador Septimio Severo (s. III d. C), a medida natural.
Después, continuaremos hacia otra de las ciudades de la Vía Egnatia, Kavala (la antigua Neápolis), donde visitaremos los restos de un acueducto fechado en la época otomana, pero que muy bien podría tener antecedentes romanos.
Alojamiento en Kavala. 

 

Día 5.- 27 de agosto              KAVALA – PHILIPPI – THESSALONIKI (153 km)
Filipos, la ciudad de San Pablo
Desayuno - almuerzo – cena
En el día de hoy, después de desayunar, visitaremos dos de las ciudades con más historia de nuestro recorrido: Philippi (más conocida como Filipos) y Thessaloniki (la antigua Thessalónica); las dos figuran en el catálogo de Patrimonio de la Unesco. La ciudad de Philippi, una fundación colonial de los tasios con el nombre de Krenides (s. IV a. C), fue conquistada por Filipo II de Macedonia, quien quería controlar las ricas minas de oro de la zona, y la rebautizó dándole su propio nombre. Ahora bien, el hecho por el que esta ciudad es más conocida hoy en día es porque fue una de las etapas de la predicación de San Pablo. En este lugar, un extenso yacimiento arqueológico, visitaremos el teatro griego (bastante bien conservado), el foro, la basílica (pavimentada con mosaicos), los relieves de Filipo II y el museo arqueológico. Una vez acabada la visita, continuaremos hacia Tesalónica, una ciudad con un patrimonio arqueológico muy rico, del que nosotros visitaremos, únicamente, lo más relacionado con el recorrido de la Vía Egnatia; es decir, el conjunto monumental integrado por tres edificios de inicios del siglo IV que el emperador Galerio erigió cuando escogió esta ciudad como su capital: el palacio imperial, del cual se conserva el sector en torno a la sala del trono y una zona de banquetes; el arco de Galerio, que monumentalitzaba el paso de la Vía Egnatia por el interior de la ciudad, en la proximidad del mencionado palacio; y el mausoleo del emperador, un inmenso y monumental cilindro construido con ladrillo y decorado en el interior con unos espectaculares mosaicos que los cristianos añadieron cuando convirtieron la tumba en iglesia.
Alojamiento en Thessaloniki.

 

Día 6.- 28 de agosto              THESSALONIKI – EDESSA – GRADSKO – BITOLA (153 km)
Cruzando los territorios interiores de las dos Macedonias
Desayuno - almuerzo – cena
Después de un buen desayuno, nos adentraremos en el antiguo reino de Macedonia, pues, en Tesalónica, la Vía Egnatia abandonaba su recorrido litoral para dirigirse hacia el Adriático siguiendo un trazado más hacia el interior. Así pues, todavía en tierras griegas, visitaremos el conjunto arqueológico de Edessa, una de las primeras capitales de los macedonios, donde todavía son visibles restos de las murallas, del ágora y de una columnata con inscripciones en griego. Una vez concluida esta visita, y antes de pasar a la Macedonia ex-yugoslava, comeremos en una típica bodega griega. Por la tarde, nos acercaremos a Stobi (hoy en día, Gradsko), una importante sede de la tribu tracia de los peonios hasta que fue conquistada por los macedonios. En la época romana, Stobi fue la capital de la provincia Macedonia Salutífera y, por eso, conserva abundantes restos de esta última fase: un gran teatro, la zona del foro, varios conjuntos termales e, incluso, una lavandería. Al acabar, proseguiremos hasta Bitola, una de las ciudades más antiguas del país, y haremos un recorrido por el centro histórico de esta ciudad dotada de un patrimonio ciertamente monumental que data de los tiempos en que fue la capital de la Rumelia otomana (1836-1867).
Alojamiento en Bitola. 

 

Día 7.- 29 de agosto              BITOLA – OHRID (70 km)
Heraclea Lyncestis, la ciudad de Hércules
Desayuno – almuerzo - cena
El día de hoy, después de un buen desayuno, lo dedicaremos a visitar las maravillas arqueológicas en la zona del lago de Ohrid. En primer lugar, nos dirigiremos hacia la ciudad griega de Heraclea Lyncestis, otra de las fundaciones de Filipo II de Macedonia, en la frontera con el reino del Epiro. Dedicado al héroe Hércules, el yacimiento es especialmente famoso por los mosaicos que decoran tanto los edificios públicos como las casas de los privados. Continuaremos nuestro periplo hacia el lago de Ohrid, donde podremos visitar la ciudad vieja de Ohrid, una de las capitales del Imperio búlgaro medieval; sus monumentos figuran en la lista de Patrimonio de la Unesco; principalmente, la catedral de Santa Sofía (s. IX), construida justo después de la conversión al cristianismo del pueblo de los búlgaros; y el monasterio de San Naum (s. X), fundado por este sabio búlgaro, discípulo de Cirilo y Metodio, apóstol de los eslavos e inventores del alfabeto cirílico. Acabaremos el dia visitando la Iglesia de San Clemente, fundada en el siglo IX cuando este santo llegó a Bulgaria llamado por el rey Boris I como sede de la Escuela Literaria de Ohrid, la primera universidad búlgara. Por eso, Clemente de Ohrid es considerado el patrón de la República ex-yugoslava de Macedonia.
Alojamiento en Ohrid. 

 

Día 8.- 30 de agosto              OHRID – ELBASAN – BERAT (154 km)
Elbasan, el encanto de los valles albaneses
Desayuno – almuerzo – cena
Una vez desayunados, continuaremos descubriendo el pasado antiguo de las tierras en torno al lago Ohrid haciendo la visita del museo arqueológico, que acoge una interesante colección arqueológica que alcanza los periodos prehistórico, antiguo y medieval, y entre los cuales hay objetos muy singulares de la civilización tracia. A continuación, visitaremos los restos antiguos de la ciudad de Lychnida, que es el nombre con el que antes se conocía la ciudad de Ohrid, principalmente, el teatro. Después de esto, nos dirigiremos hacia la frontera con Albania, donde nuestra primera parada será Elbasan, otra de las etapas de la Vía Egnatia. Allí podremos visitar los restos arqueológicos de uno de los hostales de carretera de esta ruta que se conocía con el nombre de “mansio Scampa” y, también, las ruinas de una imponente basílica paleocristiana.
Una vez acabadas estas visitas, proseguiremos hasta Berat, considerada la ciudad más antigua de Albania (s. VI a. C). Allí daremos un paseo por el centro histórico de la localidad y admiraremos, sobre todo, sus fortificaciones medievales.
Alojamiento en Berat. 

 

Día 9.- 31 de agosto              BERAT - DÜRRES (91 km)
Dürres, punto final de la Vía Egnatia
Desayuno – almuerzo – cena
Hoy, después de desayunar, acabaremos nuestro periplo por el centro histórico de Berat, visitando los edificios y monumentos que no pudimos acabar de ver el día anterior. A continuación, acometeremos la última etapa de la Vía Egnatia, que dirigirá nuestros pasos hacia Dürres, la antigua Dyrràchium, ciudad que todavía preserva numerosos restos de su pasado glorioso como puente hacia Italia. Una vez alli, visitaremos el centro histórico, delimitado por las imponentes murallas bizantinas (s. V), que hicieron de esta villa una de las plazas más fortificadas de todo el Adriático. A continuación, nos dirigiremos hacia el anfiteatro romano, donde, en otros tiempos, los cansados viajeros de la Vía Egnatia podían recuperar fuerzas y olvidarse de las penas del camino. Como curiosidad, en la época medieval, dentro de la grada del anfiteatro se instaló una capilla cristiana con las paredes decoradas con mosaico. Continuaremos la visita dirigiéndonos hacia el foro bizantino, en realidad una plaza para el mercado, y nuestra última parada será en el museo arqueológico, que contiene algunos ejemplos de escultura y musivaria greco-romana realmente notables.
Alojamiento en Dürres. 

 

Día 10.- 01 de septiembre                DÜRRES – TIRANA – ESTAMBUL - BARCELONA
¡Volvemos a casa!
Desayuno
Después de recorrer la Vía Egnatia de punta a punta, con este objetivo cumplido y un montón de experiencias a nuestras espaldas, ya no nos queda nada más que dirigirnos hacia el aeropuerto e iniciar el camino de vuelta a casa. En época de nuestros antepasados romanos, habríamos atravesado el Adriático hasta Brindisi y habríamos remontado la Vía Apia hasta Roma. Una buena idea para un futuro viaje, ¿verdad?
Llegada a Barcelona y fin de nuestros servicios.